El laboratorio trabaja siguiendo
una política de calidad que se rige según los principios
fundamentales de:
- fiabilidad (rigurosidad en la obtención de resultados)
- eficiencia (servicio técnico con el menor coste para los
industriales y ganaderos)
- transparencia (información diaria y exhaustiva a industriales
y ganaderos)
En la mayoría de los casos, para la obtención de
buenos niveles de calidad dentro de la diversidad de actividades
que se desarrollan en las empresas es necesaria la realización
de medidas sobre el producto. La calidad de estas medidas depende,
en gran parte, de la calidad global de un laboratorio.
El sistema de calidad queda
definido en el manual de calidad y en los documentos del sistema;
y, en él, se ve implicada toda la organización.
Para el aseguramiento
de la calidad, el laboratorio dispone de sistemas de control,
planificados y revisados, basados en un análisis estadístico,
para comprobar la validez de los resultados de los ensayos y de
las calibraciones. Estos controles incluyen, entre otros, el uso
habitual de materiales de referencia y la participación programada
y periódica en ejercicios de intercomparación, tanto
con las propias industrias transformadoras (contraste diario de
cisternas, envío de muestras ciegas y ensayo colaborativo
mensual organizado por el ALLIC), como con el resto de Laboratorios
Interprofesionales de España (ensayos intercomparativos oficiales
y obligados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación
del Estado.) y también con los principales Laboratorios Interprofesionales
Europeos (ensayos organizados por Ceca-Lait (Francia); A.Hüfner
(Alemana).
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